Ansiedad en Santander

Gabinete de Psicología Montserrat Guerra


Ansiedad Santander

¿Qué es la Ansiedad?

Ansiedad Santander – La Ansiedad es un mecanismo adaptativo natural que nos permite ponernos alerta cuando una persona percibe una posible amenaza. Su función es protegernos de dicha amenaza, haciendo que evitemos la situación, salgamos corriendo o luchemos.

En realidad, un cierto grado de ansiedad proporciona un componente adecuado de precaución en situaciones especialmente peligrosas. Una ansiedad moderada puede ayudarnos a mantenernos concentrados y afrontar los retos que tenemos por delante.

En ocasiones, sin embargo, el sistema de respuesta a la ansiedad se ve desbordado y funciona incorrectamente. Más concretamente, la ansiedad es desproporcionada con la situación e incluso, a veces, se presenta en ausencia de cualquier peligro real. El sujeto se siente paralizado con un sentimiento de indefensión y, en general, se produce un deterioro del funcionamiento psicosocial y fisiológico.

Cuando la ansiedad se presenta en momentos inadecuados o es tan intensa y duradera que interfiere con las actividades normales de la persona, se la considera un trastorno.

TIPOS DE ANSIEDAD

  • Trastorno de ansiedad generalizada:

Se trata de una tensión crónica aún cuando nada parece provocarla. Esta preocupación o nerviosismo excesivo es casi diario y se diagnostica como tal cuando tiene una duración mínima de seis meses.

  • Trastorno de pánico (o ataque de angustia):

El paciente experimenta crisis recurrentes de angustia que surgen espontáneamente. Se trata de una ansiedad aguda y extrema en la que es frecuente que la persona que la padece crea que va a morir. En ocasiones, los pacientes que sufren este trastorno desarrollan angustia a experimentar el próximo ataque, es la llamada ansiedad anticipatoria.

  • Trastorno fóbico:

Trastorno que tiene como rasgo esencial la presencia de un temor irracional y persistente ante un objeto específico, actividad o situación con la consecuente evitación del objeto temido. Por ejemplo, el miedo a volar, a los pájaros, a los espacios abiertos, etc.

  • Trastorno obsesivo-compulsivo:

Se trata de pensamientos o acciones no voluntarios que el paciente no puede dejar de pensar o hacer para no generar ansiedad. En todo caso, el sujeto reconoce el carácter absurdo de sus pensamientos o acciones. Por ejemplo: lavarse las manos constantemente.

  • Trastorno por estrés post-traumático:

Se da en aquellos casos en los que se presentan secuelas psicológicas desagradables tras el impacto de un trauma emocional, una guerra, una violación, etc. Se caracteriza por los recuerdos persistentes del suceso traumático, un estado emocional con exaltada vigilancia y la reducción general de interés por los sucesos cotidianos.

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¿Qué lo provoca?

Ansiedad Santander – La ansiedad es una respuesta que se produce como consecuencia de la percepción de una amenaza. Es decir, la persona considera que algo terrible puede pasar o está a punto de pasar, que existe una amenaza que puede causarle un daño físico o emocional. Por lo tanto, las causas pueden ser diversas, porque podemos percibir como amenaza cualquier cosa que creemos nos puede dañar.

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¿Qué síntomas tiene?

Ansiedad Santander – Cuando una persona siente ansiedad, lo que más destaca de dicha experiencia es esa sensación de intenso malestar (miedo, terror, angustia) y los síntomas fisiológicos que está experimentando. Por este motivo, se le suele dar una mayor importancia a estos síntomas y no se tiene muy en cuenta el pensamiento. Sin embargo, el pensamiento juega un papel central en la aparición de la ansiedad, cuando preguntamos, vemos que la mente está llena de imágenes y pensamientos amenazadores.

ALGUNOS SINTOMAS DE LA ANSIEDAD:

1. A nivel cognitivo-subjetivo:

  • Preocupación.
  • Temor.
  • Inseguridad.
  • Dificultad para decidir.
  • Miedo.
  • Pensamientos negativos sobre uno mismo.
  • Pensamientos negativos sobre nuestra actuación ante los otros.
  • Temor a que se den cuenta de nuestras dificultades.
  • Temor a la pérdida del control.
  • Dificultades para pensar, estudiar, concentrarse.
  • Etc.
  • 2. A nivel fisiológico:

  • Sudoración.
  • Tensión muscular.
  • Palpitaciones.
  • Taquicardia.
  • Temblor.
  • Molestias en el estómago y otras molestias gástricas.
  • Dificultades respiratorias.
  • Sequedad de boca y dificultades para tragar.
  • Dolores de cabeza.
  • Mareo.
  • Náuseas.
  • Etc.
  • 3. A nivel motor u observable:

  • Evitación de situaciones temidas.
  • Fumar, comer o beber en exceso.
  • Intranquilidad motora (movimientos repetitivos, rascarse, tocarse, etc.).
  • Ir de un lado para otro sin una finalidad concreta.
  • Tartamudear.
  • Llorar.
  • Quedarse paralizado.
  • Etc.
  • En nuestra sección de evalúate tú mismo encontrarás una serie de Test psicológicos sencillos, que pueden ayudarnos a realizar una primera valoración de si estamos pasando por un cuadro de ansiedad (Test para detectar un posible trastorno de ansiedad generalizada). Aunque dichos autocuestionarios no posee un valor diagnostico pueden servir para aclararnos dudas y responder a esas preguntas internas que nos hacemos cuando sentimos que las cosas no van bien.

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    ¿A qué personas afecta en mayor medida? ¿Hay un grupo de riesgo?

    Ansiedad Santander – Los trastornos por ansiedad son, en conjunto, la enfermedad psiquiátrica más frecuente. Entre ellos destaca el trastorno fóbico: alrededor de un 7% de mujeres y un 4,3% de hombres padecen fobias específicas (a algún animal, a un objeto, a la oscuridad, etc.), mientras que las llamadas fobias sociales (la aptitud de una persona para relacionarse de un modo afable con los demás) se hallan en un 13% de la población.

    La ansiedad generalizada se da en un porcentaje del 3 al 5% de los adultos (en algún momento durante el año). Las mujeres tienen el doble de probabilidades de presentarla.

    El trastorno de pánico es menos frecuente y se diagnostica a algo menos de un 1% de la población. Las mujeres son de dos a tres veces más propensas.

    El trastorno obsesivo-compulsivo afecta a cerca del 2,3% de los adultos y sucede con aproximadamente igual frecuencia en mujeres que en hombres.

    El estrés post-traumático afecta, por lo menos, al 1% de la población alguna vez durante su vida, aunque en las personas con mayor riesgo, expuestas a hechos duros como por ejemplo determinadas profesiones de riesgo o delicadas, tiene una mayor incidencia.

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    ¿Podemos prevenirlo?

    Ansiedad Santander – Son muchas las variables sobre las que podemos incidir para conseguir prevenir o reducir la ansiedad y el estrés.

  • Alimentación; conviene comer sano, y aprovechar la hora de la comida para descansar y/o hacer vida social y familiar… la hora de la comida debe suponer una ruptura con nuestra actividad profesional.
  • Descanso; dormir lo suficiente, tomar vacaciones y fines de semana como tiempo de ocio y descanso, fomentar las relaciones sociales como alternativa al trabajo, dejar el trabajo en la oficina (tanto los papeles, como las preocupaciones).
  • Ejercicio físico; la práctica moderada de algún deporte o ejercicio físico ayuda a relajarse.
  • Organización; organizar nuestro tiempo y nuestras actividades es fundamental para poder descansar, no estar preocupados, no sufrir continuos sobresaltos, olvidos importantes, etc. Priorizar cuando no podemos hacer todo. Establecer horarios.
  • Solución de problemas y toma de decisiones; no dejar pasar los problemas y afrontarlos de una manera más activa o más pasiva, pero decidiendo qué es lo mejor en cada caso. Tomar decisiones siguiendo un proceso lógico: planteamiento del problema, análisis de alternativas (pros y contras), elección de la menos mala.
    Y no volver atrás porque analizar continuamente el problema o las alternativas produce ansiedad.
  • Interpretación real de situaciones y problemas; el estrés que nos produce un problema o situación depende de las consecuencias que prevemos, pero a veces exageramos las consecuencias negativas y/o empezamos a sufrir un problema que no existe. Debemos actuar con naturalidad y no estar preocupados por lo que los otros puedan pensar de nosotros o de nuestro problema.
  • Atribuciones y autoestima; si hemos hecho bien una cosa, reconocer nuestra propia autoría y felicitarnos por ello (no ha sido la suerte, sino nuestro esfuerzo y nuestra capacidad).
    Si hemos hecho mal una cosa, hay que reconocer que hemos actuado mal en esta ocasión, analizar nuestros errores y corregirlos, sin culpas, sin pensamientos negativos sobre uno mismo (“esta vez lo he hecho mal, debo corregirlo”). Es bueno querernos y tratarnos bien.
  • Relaciones con los demás (pareja, amigos, compañeros, familia, etc.); reforzar las conductas positivas de las personas de nuestro entorno, con aprobación, halagos, sonrisas, pequeños detalles, etc.
    Corregir las conductas negativas de las personas de nuestro entorno, dándoles la información a tiempo y nuestra desaprobación, pero sin broncas, sin culpas, ni otros castigos.
    No sacar continuamente los problemas del pasado, las culpas de los demás (ya los perdonamos).
  • Entrenamiento específico en técnicas de control de ansiedad y estrés; practicar la relajación con cierta asiduidad en los momentos en los que nos encontramos peor, dedicándonos algún tiempo a nosotros mismos, exponernos poco a poco a las situaciones que tenemos pánico, aprender a decir “no” aunque nos cueste mucho. Practicar nuestras mejores habilidades sociales.
  • Si tenemos dificultades y no sabemos poner en marcha estas actividades que nos pueden ayudar a controlar nuestro estrés y a reducir nuestra ansiedad, ponernos en manos de un buen especialista. Si seguimos sus indicaciones, nos ayudará a recuperar el bienestar y la salud.

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    ¿Cómo se cura?

    Ansiedad Santander – Los fármacos son el tratamiento de elección para la ansiedad generalizada.

    Habitualmente se prescriben fármacos ansiolíticos como las benzodiacepinas, de efecto inmediato, su uso a largo plazo puede crear dependencia, y el alivio que proporciona compensa generalmente algunos ligeros efectos secundarios.

    La buspirona es otro fármaco eficaz y su uso parece no acarrear dependencia física, sin embargo, puede tardar dos semanas o más en hacer efecto.

    La ansiedad generalizada puede estar asociada con conflictos psicológicos subyacentes. Estos conflictos están frecuentemente relacionados con inseguridades y actitudes autocríticas que son autodestructivas. Para muchas personas, la psicoterapia puede ser eficaz para ayudar a comprender y a resolver conflictos psicológicos internos, sobre todo atacando el origen de dichas inseguridades y reforzando al individuo.

    Las técnicas de relajación pueden ayudar.

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