Depresión en Adultos

Gabinete de Psicología Montserrat Guerra

Depresión en Adultos

PSICOLOGA DEPRESIÓN SANTANDER – La depresión en adultos es una tendencia constante a un estado de ánimo decaído, exagerando lo negativo y envolviendo a la persona en una sensación de tristeza continuada. Se manifiesta a través de síntomas psíquicos (pudiendo aparecer desinterés, tristeza, desmoralización, disminución de la autoestima…) y somáticos (pudiéndose presentar pérdida del apetito, disminución o aumento del peso corporal, astenia, alteraciones del sueño con periodos de insomnio y de somnolencia…).

Diferencia entre tristeza y depresión:

A la hora de realizar un diagnóstico se debe descartar los episodios de tristeza pasajera o frustración, que se consideran como una reacción natural de la persona ante acontecimientos negativos. Aunque si se prolonga más allá de los seis meses o es muy intensa puede desembocar en lo que clínicamente se conoce como una depresión mayor.

Causas de la Depresión:

La depresión puede estar causada por uno o varios factores. Algunas personas tienen mayor vulnerabilidad de tener depresión que otras. Hay diferentes razones que intentan explicar esta predisposición:

  • Herencia: Existe un mayor riesgo de padecer de depresión clínica cuando hay más familiares con esta enfermedad, lo que indica que se puede haber heredado una predisposición biológica.
  • Factores Bioquímicos: Desequilibrios de ciertas substancias químicas en el cerebro, conocidas como neurotransmisores. Lo que aún no se sabe con certeza es si el “desequilibrio bioquímico” es genético o no.
  • Situaciones estresantes: Muerte de un familiar próximo o de un amigo, una enfermedad crónica, problemas interpersonales, dificultades financieras, divorcio, etc. Estos hechos pueden ocasionar síntomas de depresión que sostenidos a lo largo del tiempo pueden desencadenar en una depresión clínica.
  • Estacionalidad: Llamado Trastorno afectivo estacional (SAD): Se ha observado que hay personas que desarrollan depresión durante los meses de invierno, cuando los días se hacen más cortos. Es posible que la reducción de la cantidad de horas de luz afecte al equilibrio de ciertos compuestos químicos en el cerebro.
  • Personalidad: La autoestima, la necesidad de control sobre las situaciones, la tendencia a la preocupación excesiva son cualidades tendentes a las depresiones.

Algunos síntomas de la depresión en adultos:

  • Disminución o desaparición del interés y disfrute por las cosas que anteriormente resultaban placenteras.
  • Desmotivación y tristeza. Desánimo. Expresiones de desdicha.
  • Irritabilidad, ira.
  • Cambios frecuentes de estados de ánimo.
  • Sentimiento de culpabilidad.
  • Pérdida de la autoestima y de la confianza en uno mismo. Sentimiento de inferioridad no justificado prolongado en el tiempo.
  • Disminución de la capacidad de concentración y pensamiento.
  • Falta de decisión.
  • Llantos.
  • Rechazo del entorno, retraimiento.
  • Sentimientos de tristeza con relación al pasado.
  • Disminuye la actividad, productividad….
  • Ausencia de respuestas emocionales ante acontecimientos relevantes.
  • Alteraciones del sueño.
  • Dolores de cabeza, digestivos, mareos…
  • Descontrol alimentario (aumento o descenso marcado del apetito).
  • Cambio de aspecto físico, por descontrol alimentario o descuido.
  • Disminución marcada o ausencia de apetito sexual.
  • Posibles pensamientos de suicidio.
  • Otros.

Tratamiento de la depresión

La duración de la terapia variará en función del tipo de depresión diagnosticada, la situación personal del paciente y la evolución de este.

En depresiones menos graves, con una funcionalidad adecuada del paciente, la terapia psicológica suele ser suficiente para su abordaje.

En pacientes con depresión grave o crónica, si la terapia psicológica se simultanea con tratamiento farmacológico la efectividad siempre será superior a cualquiera de estas intervenciones por separado, pero algunas personas son contrarias a la medicación, circunstancia que se valorara en cada caso individualmente.

Depresión postparto:

Los cambios de estado de ánimo en las mujeres gestantes son un hecho frecuente. Las alteraciones hormonales inherentes al embarazo son el principal factor responsable de los mismos. No obstante, algunas otras modificaciones de la vida de la mujer embarazada también pueden encontrarse en el origen de una depresión; la fatiga y falta de sueño, el cambio radical en su modelo de vida, anulación de hobbies y tiempo libre, las dudas sobre su capacidad para ser madre o el impactante cambio de su figura corporal.

Por todo ello es normal que tras el parto (también pueden darse episodios durante el embarazo) la reciente mamá se sienta ansiosa e irritable y con sentimientos de tristeza. El conjunto de estos síntomas es denominado como ‘depresión postparto’.

Esta alteración emocional es más común de lo que podemos creer y sus síntomas desaparecen normalmente sin ningún tipo de intervención. Sin embargo, en algunos casos, lejos de desaparecer los síntomas se agravan o bien aparecen mucho más tarde, uno o más meses después de tener al bebé. Puede aparecer desde unas pocas semanas después del parto hasta un año después (aunque en la mayoría de las ocasiones ocurre en los primeros tres meses).

Los hombres también pueden sufrir los síntomas de la depresión postparto. Cuando un hombre acaba de ser padre es normal que sufra cambios emocionales, especialmente si se trata de un padre primerizo cuyo estilo de vida cambia radicalmente con la llegada del bebé.

A diferencia de las mujeres en las que las hormonas juegan un papel importante, la depresión postparto en los hombres depende de la situación social, emocional y económica en la que se encuentra el reciente papá.

El hombre puede sentir que ha sido desbancado por un nuevo integrante de la familia que precisa de toda la atención, y puede verse desplazado del lugar que ocupaba en la familia, excluido de decisiones y de afecto.

Si es difícil identificar en las mujeres la depresión postparto, en los hombres es aún más difícil ya que tienden a ser menos demostrativos y suelen tener mayor dificultad para expresar sus alteraciones emocionales. Los síntomas más habituales que puede ser una alerta son: Alejamiento de la pareja, irritabilidad, intolerancia, insomnio, tristeza, refugio exagerado en los amigos o incluso en el alcohol.

Distimia:

Es un trastorno de carácter depresivo crónico, caracterizado por problemas de autoestima y un estado de ánimo melancólico, triste y apesadumbrado, pero que no cumple con todos los patrones diagnósticos de la depresión al tener síntomas más moderados pero que al ser tan duradera afecta seriamente a la felicidad de la persona.

Los síntomas de la distimia duran al menos 2 años. La persona hace vida normal pero su calidad de vida no es buena por el carácter pesimista y desesperanzado que produce en el día a día. Entre los síntomas en adultos:

  • Pérdida de interés en las actividades diarias.
  • Sentirse triste o deprimido.
  • Desesperación.
  • Falta de energía.
  • Fatiga.
  • Baja autoestima.
  • Dificultad para concentrarse.
  • Dificultad para tomar decisiones.
  • Autocrítica.
  • Rabia excesiva.
  • Disminución de la productividad.
  • Evitar actividades sociales.
  • Sentimientos de culpa.
  • Falta de apetito.
  • Comer en exceso.
  • Problemas del sueño.

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