Problemas de Pareja

Gabinete de Psicología Montserrat Guerra

Ansiedad y Estrés en Adultos.

TERAPIA DE PAREJA SANTANDER – La pareja es una relación viva que evoluciona a la vez que lo hacen sus miembros; cambian las expectativas, las circunstancias de la vida, se incrementan/decrecen las responsabilidades… Pero estos cambios pueden producir crisis, sensación de agotamiento e incomprensión.

Los motivos que llevan a una pareja al conflicto son muy diversos. En ocasiones existe un claro detonante como una infidelidad o celos, pero en otras ocasiones se trata “simplemente” de un deterioro en la relación que no consiguen entender los propios miembros de la pareja.

Un experto en terapia de pareja ofrece apoyo e interviene para explicar las causas que han llevado a la pareja a la situación actual, detecta los patrones destructivos que se han establecido y propone pautas, ejercicios y negociaciones para llegar a una solución neutral y sin juicios de valor de los problemas que bloquean la relación.

Objetivo: Escuchar, razonar y provocar cambios en las formas de actuación de uno o ambos miembros de la pareja para conseguir la comunicación y el desbloqueo emocional.

Cuándo es necesario pedir ayuda:

La primera reacción de una pareja con dificultades es ignorarlas, sobre todo los hombres son más proclives a esta tendencia, pero al ser problemas tan importantes para la vida de la persona estos problemas tarde o temprano se vuelven prioritarios, buscar ayuda profesional es la forma más adecuada de enfrentarse a ellos, sobre todo porque puede ser el inicio de las soluciones y de evitar una separación futura.

Algunas personas temen que la búsqueda de ayuda sea un signo de fracaso. Es mejor buscar ayuda al inicio de la problemática que esperar a que las dificultades sean demasiado graves para solventarlas o se hayan extendido a otras personas del ámbito familiar.

Algunos síntomas de problemas en la pareja:

  • Continúas discusiones.
  • Desinterés general por la relación y del uno por el otro.
  • Desinterés de uno o ambos por arreglar la situación.
  • Falta de Comunicación. Mutismo.
  • Ausencia de relaciones sexuales o casi inexistentes.
  • Falta de iniciativa para pasar tiempo juntos.
  • Relacionarse a través de los hijos u otro asunto, siendo el único común y de conversación.
  • Faltas de respeto. Desprecios.
  • Focalización de uno de los miembros en otras actividades (trabajo, deporte, hobbies, otras personas, fiestas…)
  • Celos desproporcionados.
  • Ausencia de detalles entre ambos o por parte de uno de ellos.
  • Infidelidades o mentiras no superadas.
  • Hechos pasados no superados y recurrentes.

El resultado de una terapia de pareja depende de muchos factores pero hay dos aspectos muy importantes a tener en cuenta: lo motivados que están los miembros de la pareja para trabajar el problema, y lo importante que es para ambos la propia relación.

Según la experiencia clínica, uno de los miembros de la pareja suele ser el que se pone inicialmente en tratamiento (o busca asesoramiento sobre los cambios que quiere iniciar en su relación) y en muchas ocasiones el otro miembro suele incorporarse posteriormente.

Algunas veces, realizamos sesiones individuales para cada persona por separado para trabajar los puntos personales y algunas sesiones de forma conjunta para llegar a acuerdos de cambios o decidir hacia donde quiere llevarse la relación de pareja.

Cada situación es diferente, y la psicóloga evalúa la forma de actuar dependiendo de la situación expresada en la primera consulta gratuita a la acude un miembro o ambos miembros de la pareja.

Situación de los hijos en la Terapia Familiar: Aunque los hijos de una pareja en crisis no acuden a la terapia psicológica, cuando hay niños implicados por la situación de malestar que atraviesan sus padres, la terapia también va encaminada a preservar el bienestar emocional de los hijos, siendo una prioridad.