Psicólogo en Santander problemas del sueño en niños-La mayoría de los niños experimentan épocas complicadas con respecto al sueño, ya sea porque muestran resistencia al irse a dormir, porque experimentan despertares continuos, llantos durante la noche, imposibilidad de dormir si no está acompañado, insomnio… Además, los problemas de sueño del niño afectan a los padres, con las repercusiones que esto tiene en la vida diaria.

Hay diferentes aspectos ambientales, nutricionales, físicos… que interfieren en la calidad del sueño, con lo que habrá que aportar ciertas pautas sencillas para controlar dichos aspectos.

• Evitar o reducir ruidos.

• Limitar el consumo de sustancias estimulantes y el momento en el que se ingieren.

• Establecer rutinas para las actividades diarias.

• Colores poco llamativos en la habitación ayudan a conciliar el sueño.

• Temperatura agradable, entre 18ªC y 20ªC.

• Buena ventilación de la habitación.

• Elegir adecuadamente la cama y el colchón. El niño puede preocuparse por caerse de la cama.

• No utilizar muchas mantas puesto que pueden molestar al niño cuando duerma.

• Establecer horarios de ejercicio físico, ya que practicarlo antes de irse a dormir provoca un aumento de la activación y, por tanto, una disminución del sueño.

Hábitos Generales:

“El niño debe aprender a iniciar el sueño solo, asociando el acto de dormir con unos “elementos externos” como son su cama, elementos transicionales como un osito de peluche, unos chupetes y los demás elementos ornamentales de su habitación. La actitud de los padres es fundamental porque son los que comunican seguridad al niño” (Estivill, 2002). Atendiendo a esta máxima, se proponen técnicas como las siguientes para generar hábitos adecuados:

Establecimiento de rutinas para acostar a los niños (baño, cena, juegos relajantes y cama). El hecho de tener un horario y cumplirlo sistemáticamente ayudará al niño a adaptarse, ya que mejora su funcionamiento cuanto más claras son las contingencias.

• No acostar al niño dormido (con excepción de los lactantes menores de 4 meses que se duermen con las tomas). Debe aprender a dormirse en la cama; de lo contrario podría no generalizarse el aprendizaje y tratar la cama como un sitio no asociado al descanso.

• Establecimiento de rutinas para acostar a los niños (baño, cena, juegos relajantes y cama). El hecho de tener un horario y cumplirlo sistemáticamente ayudará al niño a adaptarse, ya que mejora su funcionamiento cuanto más claras son las contingencias.

• No dormirlo en brazos, ya que podría acostumbrarse a ello y necesitarlo para conciliar el sueño.

• No dormir en la misma cama de los padres. Entre otras cosas, existe riesgo de sofocación y, por otra parte, de nuevo se resalta la importancia del hecho de aprender a dormir en condiciones estándar, es decir, solo.