A menudo, el entendimiento entre padres e hijos no suele ser fácil, y mucho menos en la adolescencia. Para los hijos es un momento vital en el que deben tramitar muchos cambios. Se desarrolla su cuerpo, las emociones son más intensas y cada vez van adquiriendo más responsabilidades. Para los padres también es difícil. Su papel es ir acompañando a los hijos en estos cambios, y a menudo, lo que en etapas anteriores funcionaba, ya no.

La etapa en sí misma es conflictiva, cada una de las partes implicadas tiene necesidades diferentes y es difícil entenderse entre sí. Por eso, en la medida de lo posible, es importante reducir la tensión en la relación. A menudo, los padres sienten la relación con sus hijos en esta etapa como un constante pulso. El adolescente se siente incomprendido y transmite emociones negativas hacia los padres.

Con el proceso de crecimiento de los hijos llega la adolescencia, un periodo de nuestra vida como padres en que es habitual tener problemas con los hijos. Es una etapa en la que afloran deficiencias o dificultades que durante la infancia habían estado ocultas.
No es extraño que nos sintamos desbordados y que necesitemos ayuda ante los problemas de conducta de nuestros hijos. Somos expertos en prestar ayuda ante el absentismo escolar o el abandono escolar, ante problemas causados por el uso o el abuso del alcohol, u otras drogas.

Préstamos ayuda frente al bulliyng u otras situaciones de violencia, acoso o abuso a través de las redes sociales. En ocasiones los padres detectamos que existe un problema a través de los trastornos del sueño o de la alimentación, o simplemente porque no nos gustan las compañías de nuestros hijos. Nosotros podemos ayudarte.

En el apartado de Psicologia niños y en el apartado de Psicologia adolescentes encontramos algunos de los problemas a los que los padres deben efrentarse durante la crianza de sus hijos.