Psicólogo separaciones y divorcios – Nuestro objetivo es disipar el sufrimiento emocional por el que pasan ambos miembros de la pareja en el caso de una separación y un divorcio, dotando a las personas de los recursos necesarios para afrontar sus problemas. Desbloquear situaciones es la primera de nuestras premisas. La persona consigue cambiar de actitud al cambiar la forma de ver las situaciones y, con ello, tomar las decisiones adecuadas.

Somos especialistas en Terapia Familiar y de Pareja. Con amplia experiencia en las situaciones que llevan a una pareja a solicitar ayuda a un profesional para solucionar su problemas. Trabajamos diariamente con parejas lo que nos proporciona un aprendizaje y actualización constante en esta área de la psicología. En una separación o divorcio es necesario establecer una comunicación para que dicho proceso se canalice adecuadamente y no empeorar una situación, que ya de por sí, es difícil de gestionar.

Porque una separación o divorcio es una fuente de sentimientos y alteraciones psicológicas importantes, que produce depresión, ansiedad, culpa, trastornos en la autoestima, dolor emocional, rabia, agresividad hacia el otro miembro, etc. También somatizaciones y otros. Es necesaria una terapia de pareja para evitarlo o minimizarlo porque durante la separación o divorcio se van a producir grandes cambios afectivos, económicos, sociales, legales, personales… La persona debe recibir ayuda legal, social, psicológica y médica.

Aunque cada persona es diferente, tenemos datos estadísticos y clínicos que nos indican que la mayoría de las parejas viven un real proceso de duelo que abarca también a los hijos y a veces también a otros miembros de la familia (abuelos, tíos, etc.) La separación tiene distintos significados para cada miembro de la pareja:

1. Puede ser sentida como la pérdida de esperanza, de expectativas, de un ideal que no pudo alcanzarse.

2. Se puede vivir como un fracaso y generar sentimientos de culpa.

3. En algunos casos se puede vivir como una liberación, pero ello no impide la necesidad de elaborar el proceso de duelo y fundamentalmente sufrir por los hijos (si los hay).

4. Son frecuentes las vivencias de baja autoestima, de cuestionamientos y de revisión de la vida pasada.

La separación de una pareja supone, la interrupción de la historia de la vida de cada uno de ellos y de la que han construido juntos. Pero, al mismo tiempo y de forma especial en la pareja con hijos, en la mayoría de los casos habrá que seguir manteniendo una mínima y obligada relación tras la separación. Nunca se recuperará el yo previo al inicio de la convivencia, pero la necesidad de reconstruir la propia vida implica la previa superación emocional, la asunción del hecho y la voluntad de reorganizarse la vida estableciendo nuevos objetivos vitales.

También atendemos a hijos de padres separados que puedan sentirse afectados por la situación:
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