Terapia de Pareja en Santander

Gabinete de Psicología Montserrat Guerra


Terapia de Pareja en Santander

Terapia de Pareja Santander – 40€/sesión – Los motivos que llevan a una pareja al conflicto son muy diversos. En ocasiones existe un claro detonante (como por ejemplo una infidelidad o celos), pero en otras ocasiones se trata “simplemente” de un deterioro de la relación.

Un experto en terapia de pareja ofrece apoyo e interviene para explicar las causas que han llevado a ambos miembros a la situación actual, detecta los patrones destructivos que se han establecido y propone pautas, ejercicios y negociaciones para llegar a una solución neutral de los problemas que bloquean la relación.

Al Gabinete de Psicología acuden parejas que necesitan despejar sus dudas y desbloquear la situación de tensión que están viviendo. Pero, también es común que acuda un solo miembro de la pareja, que suele ser el que se pone inicialmente en tratamiento (o busca asesoramiento sobre los cambios que quiere iniciar en su relación) y a menudo, el otro miembro suele incorporarse posteriormente, o este segundo miembro no se incorpora al tratamiento y se adapta a los cambios introducidos por el primero.

En cuanto al tipo de parejas que nos solicitan ayuda para reconducir las situaciones, son variadas; parejas heterosexuales, homosexuales, parejas casadas, con hijos, sin hijos, novios que acaban de iniciar su relación, novios que llevan varios años juntos, parejas jóvenes, de mediana edad, en la tercera edad, parejas de hecho… Las situaciones que unen a dos personas son variadas, pero debe darse un ingrediente fundamental; la ilusión por continuar juntos. Cuando algo interfiere esta ilusión es el momento de solicitar ayuda para solucionarlo.

En numerosas ocasiones y en beneficio de la pareja, realizamos sesiones individuales para cada persona por separado para trabajar puntos personales necesarios, porque no tiene sentido llevar a cabo una terapia de pareja si no solucionan algunos aspectos necesarios antes, por ejemplo, celotipia, autoestima, una infidelidad pasada no superada, etc.

El proceder habitual en una terapia de pareja es el siguiente:

Sesión conjunta con ambos miembros de la pareja: la pareja expone a la psicóloga su situación y la psicóloga extrae las primeras conclusiones y visión de la misma.
Sesiones individuales con cada uno de los miembros de la pareja: estas sesiones les da la oportunidad de expresar por separado sus inquietudes, sus necesidades, su visión de la vida en común, sus expectativas, etc.
Sesión conjunta y comienzo de la terapia propiamente dicha: estas sesiones pueden alargarse las sesiones que las pareja necesite, pero por nuestra experiencia ya a partir de la segunda sesión conjunta se están tomando decisiones.

Cada situación es diferente, y el psicólogo evalúa la forma de actuar dependiendo de la situación expresada en la primera sesión a la acude un miembro o ambos miembros de la pareja. El precio por sesión no se incrementa aunque acudan 2 personas, y es de 40€/sesión.

Problemas más frecuentes que trabajamos en el Gabinete de Psicología en Santander:

Crisis. Orientación. Terapia de Pareja

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Problemas Sexuales.

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Rupturas de pareja

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Problemas con terceras personas; amigos o familiares.

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Separaciones y Divorcios

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Falta de sinceridad / Desengaños

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Falta de ilusión / Rutina

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Rol paterno y materno / Problemas con hijos

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Problemas de Comunicación / Dificultades en la convicencia

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Unidos o no unidos a los problemas descritos en los apartados anteriores, existen otras conductas que requieren de tratamiento específico. Es imposible reunir en una web todos los problemas que pueden darse en una pareja, por lo que puede consultarnos cualquier otro comportamiento a tratar para que podamos ayudarle con la mejor orientación posible en una efectiva terapia de pareja.

Más Información sobre la Terapia de Pareja que impartimos en el Gabinete de Psicología de Santander


Los problemas de pareja se detectan cuando la relación empieza a deteriorarse y no se ve salida; ese es el momento de plantearse acudir a un especialista en terapia de pareja.

Actualmente, el número de personas que acuden a una terapia de pareja ha aumentado. Sin embargo, son las parejas más jóvenes (hasta 50 años) los principales demandantes ya que los de generaciones más antiguas no “creen” en los psicólogos o no acaban de entender su verdadera función con antiguas creencias que están basadas en que los trabajos de los psicólogos anteriormente se reducían a trabajos con patologías y trastornos… pero estas creencias están siendo desmontadas hoy en día, y los psicólogos se incorporan a la sociedad como un profesional más de la rama del bienestar y de la salud. Cada vez son más las personas que confían en las terapias de pareja para reconducir su relación y darse una nueva oportunidad. El principal problema de la terapia de pareja es que se acude al profesional cuando ya no hay solución, en estos casos, el psicólogo propondrá a la pareja una última oportunidad de recomposición a partir de pautas y cambios consensuados o ayudará a canalizar la separación de la forma adecuada.

Lo que el psicólogo hace principalmente en una terapia de pareja es aumentar el intercambio de conductas positivas, entrenar a la pareja en habilidades de comunicación y resolución de problemas, cambiar el patrón de reciprocidad negativa introduciendo conductas positivas frente a la negatividad, y cambiar las atribuciones, expectativas e ideas irracionales cuando es necesario. Esto unido a otras técnicas de resolución que se centran en cada pareja en concreto y sus problemas a solventar. En una primera aproximación a los problemas de las parejas y por la que acuden aun psicólogo, podrían diferenciarse dos grandes grupos;

1. Problemas puntuales: como un cambio de ciudad, de piso, la llegada de un nuevo miembro a la familiar, un problema con uno de los suegros… etc. En este grupo entrarían también las situaciones en las que un miembro de la pareja sufre una sintomatología de algún tipo como por ejemplo podría ser la ansiedad.

2. Problemas cronificados:Un ejemplo de esto son las faltas de respeto continuas que en ocasiones han podido durar años, discrepancias totales en el empleo del dinero familiar, discusiones repetidas con terceros, riñas constantes y falta de coincidencia por la forma de educar a los hijos…

Concretamente los problemas más comunes en la terapia de pareja son:

1. Infidelidad: Alguno de los miembros de la pareja comete algún tipo de infidelidad. En estos casos, la pareja quiere seguir adelante, pero necesita ayuda para afrontar y superar lo sucedido.

2. Celos patológicos: Los celos son una respuesta emocional compleja que puede ser altamente perturbadora y dañina para la pareja, surge cuando una las personas percibe una amenaza hacia algo que considera de su propiedad. Comúnmente se denomina así a la sospecha o inquietud ante la posibilidad de que la persona amada nos reste atención en favor de otra. En el gabinete de Psicologia de Santander somos especialistas en el tratamiento de los celos.

3. Fallos en la comunicación: En estos casos la pareja suele entrar en discusiones destructivas en las que ambos sufren sin llegar a ninguna solución. Es importante explicar y hacer entender que las formas de lenguaje y comunicación en el hombre y en la mujer son distintos. Las mujeres necesitan y les gusta largas explicaciones muy detalladas, mientras que los hombres lo que buscan es una conclusión corta y concisa en la que se diga claramente cuál es la solución. En otros casos, la pareja ni habla ni se comunica por lo que la relación va muriendo poco a poco.

4. Falta de aceptación de la peculiaridades del otro: la sociedad incita a luchar por los deseos individuales, lo que puede llevar a la pareja a exigencias mutuas y no reales, sin embargo, si se produjera una aceptación del otro, valorándole y fijándose en lo bueno y no solo en lo que se quiere cambiar, se gozaría de una mayor felicidad y tranquilidad en la relación.

5. Terceras Personas que interfieren: Ocurre cuando otras personas (amigos, padres, familia…) interfieren en las situaciones de la pareja ya sea en sus decisiones o conflictos debido a la falta de límites que no sabe o no puede poner la pareja, incluso en situaciones que pueden resolver sin ayuda de terceros. Si no se alcanza una intimidad y confianza en la pareja pueden producirse graves conflictos.

6. No cumplir acuerdos o promesas: Es necesario que exista la confianza y el no tener un compromiso va debilitando la relación a tal grado que se pierde el interés y la motivación en los cambios y en continuar con la relación. Cuando esto ocurre se van acumulando problemas e insatisfacción. Algunas veces el incumplimiento de las promesas es motivo suficiente para producir la ruptura de la relación. Además, muchas personas valoran mucho la capacidad de compromiso y consideran que si una persona no es capaz de ello o no quiere hacerlo es motivo suficiente para acabar con la relación.

7. La rutina: Con el tiempo las parejas van cayendo en la rutina y el aburrimiento, la rutina es uno de los enemigos más fuertes del amor y de las relaciones; se habla de lo mismo, se hacen las mismas cosas, hay falta de interés, y es posible que la relación se llene de monotonía, falta de ilusiones y desmotivación.

8. Baja autoestima: Aunque es una situación personal termina por afectar a la relación, ya que uno de los miembros se muestra inseguro, con falta de confianza, genera dependencia o necesidad de posesión del otro. Aquí es necesario un trabajo de autoconocimiento, recuperación de autoestima y confianza permitirá que la relación sea más satisfactoria. Nuestras psicologas son especialistas en el tratamiento de la autoestima.

9. Secretos y falta de sinceridad: Cuando las relaciones de pareja están volviéndose conflictivas, es común que se empiecen a ocultar cosas que pueden ocasionar una pelea, creándose así los interrogantes y la desconfianza que lleven a la pareja a una inestabilidad. Es necesario detectar esta falta de sinceridad e intentar acabar con ello ya que si no, la pareja se llenará de preguntas sin respuesta, incertidumbre, celos y miedos que llevarán a la ruptura. Es habitual que uno de los miembros guarde información por miedo a la reacción del otro y a las decisiones que pudiera tomar.

10. Problemas sexuales: Las relaciones sexuales son la expresión de la intimidad. Existen diferentes problemas sexuales y uno de los más comunes es la falta de deseo sexual. Sin embargo, es necesario descartar que se trate de un problema físico-médico, siendo necesaria una revisión médica previa. En el Gabinete de Psicología tratamos problemas sexuales.

11. Luchas por el poder y el control: Ocurre cuando uno de los miembros quiere tomar las decisiones inclusive las que tienen que ver con el otro, esto se puede hacer en forma directa o a través de manipulaciones y chantajes. En una relación donde hay desequilibrio en el poder hay injusticias y desigualdad, lo que la vuelve inestable de tal manera que la relación se puede romper. Este desequilibrio se da sobre todo en las decisiones que tienen que ver con cuestiones financieras, amistades, actividades de placer, asuntos relacionados con la casa, es decir, por situaciones diarias que pueden provocar su ruptura.

12. Creencias de los roles en la pareja: Algunas creencias terminan por causar dificultades en la relación, estas dependen en gran medida de los aprendizajes previos acerca de los roles hombre-mujer, algunos de ellos se han vuelto mitos en la relación: “mi pareja si me ama debe de saber lo que quiero y necesito” “si me ama cambiará tarde o temprano” “una mujer no puede ganar más dinero que el hombre si no… “los hombre son más sexuales y las mujeres más…” …Y muchos otros más que dependen del contexto social y cultural. También es necesario que se superen los roles mamá-papá y entiendan que también ejercen los roles de mujer-hombre. Es importante que se repartan las tareas pero no por un criterio de sexo masculino-femenino.

13. Aislamiento: Se da en alguno de los miembros (o en ambos) cuando no quieren que los demás se den cuenta de sus dificultades. Se trata de aislarse socialmente principalmente con familiares y con amigos. Son relaciones donde hay inseguridades y miedos, lo que tiene como resultado inestabilidad en la relación, que los problemas se mantengan con el tiempo, que se agraven y que se rompa cuando se posibilita la apertura de la relación.

14. Indiferencia: Cuando uno de los miembros no tiene interés por el otro o por la relación, o minimiza situaciones en su pareja como deseos, intereses, necesidades, planes futuros, objetivos, valores, actitudes sexuales, es muy complicado que se dé una relación positiva. Esto es más común en parejas que empezaron su relación siendo muy jóvenes, no hubo un conocimiento previo antes de la unión o ésta se dio en el enamoramiento, también en parejas en donde la comunicación no ha sido muy positiva ni importante.

15. Decepción: Algunas de las parejas tienen dificultades cuando se dan cuenta de que la otra persona no es como creían o tiene comportamientos diferentes que cuando eran novios o cuando se conocieron, se pierde la admiración por la pareja, se mantiene una actitud defensiva y la ruptura se justifica con el hecho de pensar que no es el hombre o la mujer que se esperaba, parte de la dificultad radica en no aceptar los cambios como algo positivo. En la convivencia diaria va cambiando la actitud de la pareja y lo que debería ser algo positivo y de conocimiento se convierte en confirmaciones negativas de la pareja. Aparecen también casos en los que un miembro de la pareja evoluciona personal y socialmente por diversas razones como en el trabajo o con amigos, mientras que la otra no lo hace o lo hace en otra dirección. De este modo los miembros de la pareja van notando como el otro se aleja cada vez más.

16. Sensación de abandono: Algunas veces los miembros o un miembro se siente abandonado emocionalmente y/o físicamente por su pareja, bien por dificultades en la comunicación, otras actividades en las que uno de los miembros se centra (por ejemplo el trabajo), y se va provocando una sensación de abandono en uno de los miembros, esta sensación va acompañada de sentimientos de soledad, falta de interés y una necesidad de salir de esa relación o buscar una solución. En realidad lo que se inicia es la ruptura de la pareja ya que ambos miembros empiezan a vivir vidas independientes y con intereses distintos, a tal grado que la pareja puede ser vista como un obstáculo para el desarrollo personal. Una buena terapia de pareja despejará estas sensaciones y las explicará de forma productiva.

17. Dedicar demasiado tiempo al trabajo u otras actividades: Si la pareja no encuentra un espacio de tiempo para el ocio, para inventar nuevas formas de diversión para cada etapa de la vida, para compartir sus experiencias, etc. la relación se vuelve más vulnerable. Es más importante la calidad del tiempo compartido que la cantidad.También hay personas que se refugian en su trabajo u otras actividades para evadirse de sus problemas de pareja y convivencia, por lo que intensifican el problema de la relación.

18. Violencia: Abuso físico, abuso sexual y maltrato emocional son los intentos de obtener el control total de una pareja. Aunque las relaciones de este tipo deben poner fin de inmediato, muchas personas mantienen el contacto y la relación por varias razones complicadas como pueden ser motivos económicos o hijos en común.

19. Problemas económicos: En muchas situaciones la pareja puede estar pasando por una situación de desempleo en la cual los gastos familiares superan a los ingresos. Esta situación no es demasiado sostenible en el tiempo, por lo que puede llevar a que uno de los miembros de la pareja decida ponerle fin y separarse. También es importante decidir en qué se gasta en dinero (economía familiar). Es decir, si las dos personas están de acuerdo en cómo administrar su economía.

20. Otros.

Formación y Experiencia de la Directora del Gabinete Montserrat Guerra en Terapia de Pareja

Formación y experiencia de la Directora del Gabinete Montserrat Guerra en Terapia de Pareja; Unido a sus conocimientos adquiridos por su Licenciatura en Psicología, Montserrat Guerra es Especialista en Mediación Familiar por el Instituto Superior de Formación Apertura Psicológica (2013), y es Monitora en Educación Afectivo Sexual reconocida por la Consejería de Sanidad, Consumo y Bienestar Social (2001).

Así mismo, en los últimos años ha tratado los problemas más frecuentes a los que se enfrenta una pareja como Directora de un Centro de Día atendiendo una unidad de psicoterapia, y desde su actual trabajo como psicóloga clínica en el Gabinete al que acuden numerosas parejas buscando ayuda para crisis, rupturas, celos, infidelidad, problemas sexuales, etc.