
La psicóloga Montserrat Guerra, directora clínica del Gabinete de Psicología de Santander, participó recientemente en el programa Cuarto Milenio (CUATRO TV) para analizar uno de los capítulos más oscuros de la crónica criminal de Cantabria: el caso de José Antonio Rodríguez Vega, conocido como el “Mataviejas de Santander”.
En su intervención, Guerra aportó su experiencia como perito especialista en psicología clínica y forense para explicar las características del trastorno de personalidad antisocial —frecuentemente relacionado con la psicopatía— y cómo esos rasgos se manifestaron en el comportamiento del autor de una serie de crímenes que conmocionaron a la región en los años 80.
A lo largo del programa desglosó con detalle los patrones de personalidad, las motivaciones criminales y la notable ausencia de empatía que conformaron el perfil psicológico de Rodríguez Vega. Su análisis ofreció a la audiencia una lectura técnica y accesible sobre el funcionamiento mental del delincuente y las dinámicas que pueden acompañar este tipo de conductas violentas.
La participación de Montserrat Guerra en Cuarto Milenio subraya la confianza del programa en especialistas cualificados capaces de contextualizar fenómenos criminales complejos desde una perspectiva profesional y rigurosa, contribuyendo a una mejor comprensión social de hechos que, décadas después, siguen impactando en la memoria colectiva de Cantabria.
Puedes ver la intervención completa en el siguiente enlace: Ver vídeo de la intervención.
El trastorno de personalidad antisocial (TPA) es una condición psicológica caracterizada por un patrón persistente de desprecio hacia las normas sociales, los derechos de los demás y las obligaciones legales. Suele comenzar en la adolescencia y mantenerse en la vida adulta.
Sus rasgos más habituales incluyen:
No todas las personas con TPA presentan conductas violentas, pero sí comparten un estilo de funcionamiento marcado por la falta de empatía, la búsqueda de beneficio personal y la transgresión constante de las reglas sociales.
Es importante recordar que esta descripción es general y no sirve para diagnosticar a nadie fuera de un contexto clínico profesional.