Acoso Escolar-Bullying

Gabinete de Psicología Montserrat Guerra

Problemas de Conducta en Adolescentes

PSICOLOGA EN SANTANDER para ACOSO ESCOLAR O BULLYING – El acoso escolar (también conocido como bullying) es cualquier forma de maltrato psicológico, verbal o físico producido entre escolares de forma reiterada a lo largo de un tiempo determinado tanto en el aula, como a través de las redes sociales (ciberacoso).

El tipo de violencia dominante es el emocional y se da mayoritariamente en el aula y patio de los centros escolares. Los protagonistas de los casos de acoso escolar suelen ser niños y niñas en etapas superiores de la niñez y en plena adolescencia.

A continuación, describimos algunas frases de los niños que pueden ser objeto de conductas de acoso y violencia escolar :

  • Me chillan o gritan.
  • Hacen gestos de burla o desprecio hacia mí.
  • Se meten conmigo por mi forma de ser.
  • Se burlan de mi apariencia física.
  • Me acusan de cosas que no he dicho o hecho.
  • Cuentan mentiras acerca de mí.
  • Me insultan.
  • Se ríen de mí cuando me equivoco.
  • No me hablan.
  • No me dejan hablar.
  • Me llaman por motes que no me gustan.
  • No me dejan jugar con ellos.
  • Me amenazan con pegarme.
  • Me empujan.

Algunos indicios que, combinados entre sí, pueden servir para despertar la sospecha de que algo ocurre con el menor:

  • El sueño: Si se acuesta muy tarde, alarga mucho más de lo habitual el momento de marcharse a la cama o por la noche tiene pesadillas con asiduidad…
  • Fiebre, dolor de cabeza, de barriga… Síntomas psicosomáticos: Como consecuencia de la ansiedad que le produce volver al centro. Esas señales pueden agudizarse los domingos, víspera del regreso a la escuela tras un ‘pacífico’ fin de semana.
  • Alimentación: Algunos niños pierden el apetito de forma temporal.
  • Cambio de carácter: Constantes cambios de humor y mostrarse más sensible que de costumbre. Además, es común que se sobresalte por todo y conteste de malas formas. El niño acosado estalla en cualquier momento. Contesta a los padres y vuelca su agresividad sin excusas.
  • Disminución del rendimiento escolar: Bajón en el rendimiento académico, empeoramiento de las calificaciones, olvidarse de hacer los trabajos, las tareas…
  • Ropa deteriorada y material escolar estropeado: Si el niño vuelve a casa a menudo con la vestimenta rota o muy manchada, o el material en malas condiciones y no sabe dar explicaciones claras al respecto.
  • Silencio: El niño deja de hablar.
  • No invita a amigos a casa: Porque sus relaciones sociales se resienten y por miedo a que el maltrato se extienda a otros.
  • Ausencias a clase: Elevado número de faltas a determinadas clases en el instituto. Además, cuando se descubre la acción, es incapaz de dar explicaciones convincentes de dónde estuvo esas horas, ni por qué lo hizo.
  • Falta de concentración: Les cuesta concentrarse y dejan de socializar con el resto de personas.

Estos síntomas son sólo claves que pueden indicarnos bullying. Es necesario averiguar con el niño si en verdad el acoso se está produciendo o los cambios en el niño se deben a otros problemas.