Problemas Sexuales. Terapia de Pareja

Gabinete de Psicología Montserrat Guerra

Problemas Sexuales. Terapia de Pareja

PROBLEMAS SEXUALES – Los estudios sobre sexualidad aseguran que un importante número de hombres y mujeres padecen o padecerán a lo largo de su vida alguna disfunción sexual.

Los trastornos de erección y eyaculación precoz son los más recurrentes en los hombres. Las mujeres, en tanto, se ven más afectadas por los niveles reducidos de deseo y las dificultades para llegar al orgasmo.

Al contrario de lo que piensan muchas personas, la mayoría de los trastornos por problemas sexuales son de origen psicológico, esto es, sin causa orgánica que lo justifique. Estos problemas sexuales pueden ser causados por muchos factores, entre ellos una mala educación sexual, un aprendizaje poco adaptativo, ideas incorrectas acerca de la sexualidad, respuestas corporales condicionadas por situaciones pasadas, problemas de pareja… esto explica que ciertos problemas sexuales se den solo de forma circunstancial, por ejemplo hay personas que solo se excitan con determinados objetos pero no con otros, o varones que tienen problemas de erección sólo con su pareja pero no con otras mujeres o cuando se masturban.

Primeramente hemos de descartar el origen orgánico. Por ejemplo, los problemas de erección pueden estar relacionados con causas físicas como dificultades en la circulación o toma de determinados medicamentos. En estos casos, la terapia psicológica estaría orientada al apoyo mental para superar estas dificultades. Una vez descartado los problemas orgánicos se diseña un programa de tratamiento específico para cada paciente concreto.

En este contexto;

  • Primero habrá que identificar cuál es el trastorno o malestar que aqueja.
  • Segundo, descubrir el verdadero motivo.
  • Por último, buscar la solución y llevarla a la práctica.

Pudor a reconocer un problema sexual:

El pudor (entendido como sentimiento de recato y de vergüenza) en lo que se refiere a la esfera sexual es uno de los impedimentos que más obstaculizan la solución de un problema sexual.

El origen de este pudor está en la educación que hemos recibido en una sociedad que preserva al máximo las relaciones sexuales como un ámbito estrictamente intimo, que no debe trascender los límites del individuo y su pareja.

Debemos tener en cuenta que aunque efectivamente la esfera sexual es intima y personal, no deja de serlo por compartir con un profesional de la conducta humana las dudas, bloqueos y problemas de un aspecto tan importante para una persona como es la faceta sexual.

En el Gabinete de Psicología somos conscientes de lo difícil que es para las personas explicar lo que les pasa y tratamos estos problemas con la máxima confidencialidad y delicadeza que requieren, entendiendo que para la persona es un problema que le afecta con angustia.

Todos tenemos derecho a vivir nuestra sexualidad de forma plena, por eso es importante encontrar soluciones cuando detectamos que estamos teniendo cualquier tipo de problema sexual y no pensar que ya se resolverá por sí solo.

Problemas sexuales más comunes:

  1. Trastornos del deseo sexual: Deseo Sexual Hipoactivo y Trastorno por Aversión al Sexo.
  2. Trastornos en la fase de excitación sexual: Problemas de Erección.
  3. Trastornos en la fase del orgasmo: Eyaculación Precoz, Eyaculación Retardada y Trastorno Orgásmico.
  4. Trastorno por dolor: Vaginismo y Dispareunia.

A continuación su desarrollo:

  1. Trastorno del deseo sexual: Como su nombre indica altera el deseo sexual de la persona, puede darse de dos maneras:
    • Deseo Sexual Hipoactivo: Disminución o ausencia de deseos de actividad sexual de forma persistente.

      Dicho deseo Sexual puede ser primario, en el cual la persona nunca ha sentido mucho interés o deseo sexual, o secundario, en el cual la persona solía tener deseo sexual, pero ya no lo tiene. También puede ser situacional con relación a la pareja: él o ella tiene interés hacia otras personas pero no hacia la pareja, o puede ser general: él o ella carece de interés sexual hacia cualquier persona.

    • Trastorno por Aversión al Sexo: La persona manifiesta un elevado rechazo emocional hacia contactos sexuales genitales con otra persona. Evita cualquier situación de estas características. Los pacientes se quejan de ansiedad, miedo o disgusto en relación con las situaciones sexuales, incluso puede llegar a la fobia.

      Puede ser un trastorno de toda la vida o adquirido, generalizado (con cualquier pareja) o situacional (con una pareja específica).

  2. Trastorno en la fase de excitación sexual: Afecta en el inicio del acto sexual:
    • Problemas de erección -Disfunción eréctil (Impotencia): Incapacidad en el hombre para lograr una erección, o de mantener una erección lo suficientemente fuerte para lograr la penetración y realizar el coito.
  3. Trastornos en la fase del orgasmo: Como su nombre indica dificultan el orgasmo durante el acto sexual, dicha alteración puede manifestarse de tres maneras:
    • Eyaculación Precoz: Se refiere a la gran facilidad (con una mínima estimulación y en contra de su voluntad) para experimentar el orgasmo en el hombre. El hombre no puede prorrogar sus relaciones sexuales ni controlar su reflejo eyaculatorio.
    • Eyaculación retardada: El hombre puede sentir excitación sexual y lograr y mantener una erección por largo tiempo pero tiene dificultades o no puede eyacular.
    • Trastorno Orgásmico: Se da tanto en hombres como en mujeres. Este trastorno consiste en un retraso permanente o recurrente del orgasmo, o en la ausencia del mismo.
  4. Trastorno por dolor: Como su nombre indica se caracteriza por la aparición de dolor en el acto sexual:
    • Vaginismo: Está relacionado con la Dispareunia y sólo se manifiesta en mujeres cuando se disponen a realizar el coito aparece una contracción involuntaria de la vagina que impide la parcial o total introducción del pene. La vagina queda cerrada.
    • Dispareunia: Se traduce en dolor genital durante el coito, existen diferencias sobre la intensidad y el malestar que provoca.

Estas pueden ser algunas de las causas psicológicas que pueden originar problemas sexuales:

  • Ansiedad ante la ejecución del acto sexual por miedo a fallar. Relacionado con la falta de autoestima y complejos. Autoexigencia y perfeccionismo, lo que conlleva ver el sexo como un examen y no como un acto libre y placentero.
  • Depresión, apatía.
  • Miedo al dolor físico.
  • Experiencias sexuales negativas ocurridas en el pasado que condicionan la respuesta sexual en el presente.
  • Una educación donde el sexo ha sido un tema tabú, o se ha transmitido la idea de que el sexo era algo vergonzoso, malo o sucio
  • Conflictos en la pareja: Riñas o conflictos de poder, decepción hacia el otro, crisis de pareja, falta de atracción hacia el otro…
  • Desinformación y creencias erróneas sobre el sexo.
  • Miedo a quedarse embarazada.
  • Dificultad para permitirse disfrutar. Culpa por el disfrute sexual u otras culpas.
  • Necesidad de control y dificultad para dejarse llevar.
  • Otros problemas de la vida diaria que afecta a veces sin ser conscientes de ello (estrés, problemas con hijos, laborales…).
  • Consumo de fármacos u otras sustancias, o enfermedad medica.
  • Otras causas que hay que analizar para buscar soluciones.

Problemas de Identidad y Orientación Sexual:

En el Gabinete de Psicología también tratamos problemas de Identidad y Orientación Sexual para personas que no se sienten cómodos con su orientación sexual o que no saben cómo expresarla, también ayudamos en problemas de comprensión para personas que necesiten comunicar adecuadamente su orientación en su entorno (homosexualidad, transexualidad, bisexualidad).

Aunque la mayoría de estas situaciones se desarrollan en la adolescencia, los adultos también pueden encontrarse en posiciones de reorientación o aceptación de su propia sexualidad (o de sus parejas) al no haber superado-aceptado sentimientos de etapas anteriores o no haberse dado las condiciones necesarias para su cuestionamiento.

Parafilias:

En el Gabinete de Psicología también tratamos las parafilias: patrones de comportamiento sexual en el que la fuente predominante de placer no se encuentra en la cópula, sino en alguna otra cosa o actividad que lo acompaña, entre las más comunes: Exhibicionismo, Fetichismo, Masoquismo, Asfixiofilia, Vouyerismo, etc.