

El efecto Dunning-Kruger- En nuestro día a día es habitual encontrarnos con personas que opinan con certeza y seguridad de una gran cantidad de temas a pesar de no tener los conocimientos ni la experiencia suficiente para ello. Seguro que en alguna ocasión te has encontrado con alguien así: un familiar, un amigo, un compañero de trabajo… que siempre tiene respuesta para todo. Si el tema principal es la salud, esta persona se transforma en médico de familia; si aparece la política en la conversación, de repente parece un analista experto en la materia. Y así sucesivamente. Incluso esa persona puedes haber sido tú en algún momento, convencido de saber más de lo que realmente sabías; ese examen del que estabas completamente seguro que ibas a aprobar con una alta calificación pero que finalmente suspendiste, o esa vez que pensaste que podrías arreglar tú solo algo en casa, pero terminaste empeorando la situación.
Esto le ocurrió a McArthur Wheeler, quien en 1994, en Estados Unidos, decidió robar dos bancos a plena luz del día con la cara al descubierto, convencido de que si esparcía por todo su rostro zumo de limón parecería invisible ante las cámaras de seguridad. Este caso llamó la atención de muchas personas, entre ellos los psicólogos David Dunning y Justin Kruger, quienes se preguntaban cómo alguien podía actuar con tanta incompetencia y, al mismo tiempo, mostrar una elevada confianza en su capacidad, dejando en evidencia su falta de conciencia de dicha incompetencia.
Debido a esto, en 1999, decidieron llevar a cabo diversos experimentos con un amplio grupo de estudiantes para analizar cómo estos evaluaban sus propias capacidades. Para ello, les pidieron realizar tareas de lógica, gramática y humor, y después les preguntaron cómo creían que les había ido. Los resultados mostraron que el 25% de los participantes con peor desempeño sobreestimaron su rendimiento en las tareas, mientras que los estudiantes más competentes tendían a infravalorar su capacidad. Es a partir de estos hallazgos que Dunning y Kruger identificaron un patrón que se manifiesta en multitud de contextos y que, gracias a ellos, recibe el nombre de efecto Dunning-Kruger (Kruger y Dunning, 1999).
El efecto Dunning-Kruger se define como un sesgo cognitivo donde las personas con conocimientos más limitados tienden a sobreestimar sus capacidades. Es decir, personas que ignoran su propia ignorancia. Es por esto que este efecto también recibe el nombre de efecto Incompetente o Inconsciente (Cristopher et al., 2021).
Decimos que este efecto se considera un sesgo cognitivo porque existe una clara discrepancia entre el conocimiento real de la persona y la percepción que esta misma tiene de sus competencias, surgiendo así la sobrevaloración de sus habilidades (Masquijo y Bettendorf, 2024). En un primer momento, podría parecer lógico pensar que las personas más competentes o expertas en un área específica serían las que mostrarían mayor confianza y seguridad en sus capacidades. Sin embargo, lo que precisamente evidencia este fenómeno es todo lo contrario: son las personas más ignorantes, aquellas ubicadas en los niveles más bajos de desempeño, las que presentan niveles exagerados de confianza en sus habilidades sin ser conscientes ni de sus carencias cognitivas ni de sus limitaciones (Dunning, 2011).
Ahora bien, ¿por qué ocurre esto? La respuesta se encuentra en lo que en psicología se conocen como habilidades metacognitivas (Kruger y Dunning, 1999). Las competencias cognitivas que necesitamos para llevar a cabo una tarea de forma exitosa, como la atención, el razonamiento, la memoria, la autorregulación, etc., son las mismas habilidades que nos permiten evaluar nuestro propio desempeño. Por lo tanto, las personas con bajo rendimiento sobreestiman sus capacidades, porque carecen de los recursos necesarios para ser conscientes de sus limitaciones. Esta idea recibe el nombre de la hipótesis de la doble carga, ya que el conocimiento limitado impone dos cargas a los sujetos: por un lado, dificulta su toma de decisiones y por otro, les impide reconocer cuándo sus opiniones o actuaciones son incorrectas (Sánchez et al., 2023).
Es por esto que podemos observar cómo las personas que experimentan el efecto Dunning Kruger no dudan en sus opiniones y hablan con total certeza y seguridad, demostrando dicha sobreconfianza en sus habilidades. En nuestro día a día, en redes sociales o en los medios de comunicación, es común ver personas que hablan con una experticia que no poseen, pero cuyos mensajes llegan al público debido a la seguridad con la que se expresan. Sin embargo, esta sobreconfianza no es ninguna fortaleza, sino que representa una debilidad. Con frecuencia, son las personas más competentes las que están dispuestas a admitir sus debilidades y limitaciones, a aprender y a mejorar (Masquijo y Bettendorf, 2024).
La psicóloga Montserrat Guerra ha hablado precisamente acerca de la información que recibimos constantemente y de cómo se relaciona con el efecto dunning-kruger en una entrevista con el programa de Onda Cero “Más de Uno Cantabria”. Para escuchar la entrevista y conocer más acerca de este fenómeno, pulsa en el siguiente enlace: PULSAR PARA ESCUCHAR EL PODCAST DE LA ENTREVISTA (MINUTO 48:50)
El efecto Dunning-Kruger tiene consecuencias importantes en el comportamiento de las personas. Tal como vimos al explicar la hipótesis de la doble carga, este efecto puede afectar negativamente la toma de decisiones, llevando a juicios poco fundamentados y a la adopción de estrategias de actuación inadecuadas (Dunning, 2011). En el día a día, las personas con menos competencias pueden tomar decisiones educativas o profesionales más arriesgadas que no representan su verdadero potencial, rechazando así consejos o retroalimentación porque creen que ya saben lo necesario. Su sobreconfianza también los lleva a asumir tareas para las que no están preparados o hablar de temas que no dominan. Esto genera un círculo vicioso de bajo rendimiento y limitado crecimiento profesional, que además reduce el pensamiento crítico y dificulta el aprendizaje y el reconocimiento de errores (Barreda et al., 2025).
Seguro que llegados a este punto te estás preguntando si hay algo que se pueda hacer para reducir este efecto. La respuesta es sí: a pesar de que los sesgos cognitivos no son algo sencillo de eliminar, si que podemos reducir su impacto. En el caso concreto del efecto Dunning-Kruger existen varias estrategias que podemos seguir para reducir la sobreconfianza y ser más conscientes de nuestras limitaciones (Kruger y Dunning, 1999):
● Recibir retroalimentación consistente de nuestro desempeño real y adoptar una postura de aceptación y escucha nos permitirá mejorar en nuestra capacidad de autoevaluación y ajustar nuestra percepción con la realidad.
● Obtener siempre nuestra información de fuentes verídicas y oficiales, así como contrastar nuestra opinión. Revisar y confirmar que nuestra información es correcta y completa nos permite evitar errores y tomar decisiones más adecuadas.
● Reconocer que siempre hay margen de mejora y asumir una actitud de aprendizaje constante.
En definitiva, es importante comprender que nadie es experto en todo y que siempre existe margen de mejora para seguir aprendiendo y creciendo personal y profesionalmente. La verdadera fortaleza y demostración de conocimiento no radica en aparentar saberlo todo, sino en reconocer nuestras limitaciones y debilidades. Aquellas personas que admiten que otros pueden superarlos en determinados ámbitos y son capaces de pedir ayuda cuando lo necesitan, demuestran mucha gran sabiduría.
Alba Vía Echezarreta.
Psicóloga Clínica.
Referencias bibliográficas:
Barreda, R. F., Ubillús, J., Cevallos, G. E. y Chocobar, E. J. (2025). Consecuencias del Efecto Dunning-Kruger en los Estudiantes: Una Revisión Sistemática (2021-2025). Ciencia y Reflexión. Revista Científica Multidisciplinaria. 4(2), 1828-1854. https://doi.org/10.70747/cr.v4i2.472
Cristopher, K. I., Padmakumari, P. & Herbert, H. S. (2021). Presence or absence of Dunning-Kruger effect: Differences in narcissism, general self-efficacy and decision-making styles in young adults. Current Psychology, 42, 1444-1455. https://doi.org/10.1007/s12144-021-01461-9
Dunning, D. (2011). The Dunning-Kruger Effect: On Being Ignorant of One’s Own Ignorance. Advances in Experimental Social Psychology, 44, 247-296. https://doi.org/10.1016/B978-0-12-385522-0.00005-6
Kruger, J. & Dunning, D. (1999). Unskilled and unaware of it: how difficulties in recognizing one’s own incompetence lead to inflated self-assessments. Journal of Personality and Social Psychology, 77(6), 1121-1134. https://doi.org/10.1037/0022-3514.77.6.1121
Masquijo, J. y Bettendorff, M. C. (2024). Entre la confianza y la duda: explorando el síndrome del impostor y el efecto Dunning-Kruger en la profesión médica. Acta Ortopédica Mexicana, 38(2), 71-72. https://doi.org/10.35366/115074
Sánchez, M., Bermejo, P. E. y Rubio, A. L. (2023). Evaluación del efecto Dunning-Kruger en relación a la vacunación: un estudio de los mensajes en la red social Linkedin. Revista Española de Salud Pública, 97. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=8995572