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Montserrat Guerra habla en HOLA.COM sobre la soledad transitoria

Noticia · Gabinete de Psicología HOLA! mención / colaboración Actualizado:

Montserrat Guerra habla en HOLA.com sobre la soledad transitoria y sus efectos en la salud

Psicólogo online soledad – La soledad transitoria no siempre se vive como un “gran problema” al principio. A menudo aparece tras un cambio importante (una ruptura, una mudanza, un nuevo trabajo, un duelo o una etapa vital distinta) y dura semanas o algunos meses. Pero si se alarga, puede dejar de ser solo una sensación emocional y empezar a reflejarse en el cuerpo y en la mente.

En un artículo publicado en HOLA.com se recoge cómo esta vivencia, cuando se prolonga, puede asociarse a efectos negativos para la salud (mencionando evidencia en investigación y el papel de actuar a tiempo).

En esa colaboración, la psicóloga Montserrat Guerra subraya una idea muy concreta: la clave no es “llenar la agenda” sin pensar, sino entender qué está pasando y elegir acciones con sentido.

Qué es la soledad transitoria (y por qué puede pasar factura)

Hablamos de soledad transitoria cuando el sentimiento de soledad aparece en un periodo limitado y está ligado a cambios repentinos o significativos. El riesgo no está en sentirla puntualmente (es humano), sino en que se cronifique: ahí es cuando puede convertirse en un círculo de aislamiento, bajada de autoestima y malestar sostenido.

Consecuencias psicológicas: autoestima, ansiedad y “profecías autocumplidas”

Según explica Montserrat Guerra en el artículo, a nivel psicológico la soledad puede impactar en la autoestima y generar una sensación de fracaso, favoreciendo pensamientos que se refuerzan a sí mismos (por ejemplo: “nunca voy a encontrar a nadie”).

  • Abandono del autocuidado y desgaste del autoconcepto (me veo peor, me trato peor, me apago).
  • Estrés por “forzar” conexiones o planes sin base, que puede aumentar ansiedad o ánimo bajo.
  • Rumiación: darle vueltas a lo que falta, a lo que se perdió o a lo que “debería” estar pasando.

Consecuencias físicas: cuando el cuerpo también “habla”

En el artículo se señala que numerosos estudios han relacionado la soledad sostenida con efectos como peor concentración, más despistes y rendimiento de memoria más bajo. También se mencionan asociaciones con hipertensión, obesidad, trastorno por atracón y somatizaciones (cefaleas, problemas de piel, contracturas y otros síntomas físicos).

Señales típicas de soledad transitoria

Una aportación especialmente útil de Montserrat Guerra es la descripción de cómo suele expresarse este malestar en la vida cotidiana. Son señales muy reconocibles:

  • La persona expresa el malestar claramente y siente que “le falta vida social” o conversaciones con sentido.
  • Los fines de semana suelen pesar más (se viven como “momentos donde debería estar pasándolo bien”).
  • Nostalgia por etapas previas donde sí había planes, conversaciones o una red social más activa.
  • Se hacen actividades poco gratificantes “por si” aparece alguien (amistad o pareja), con sensación de vacío después.

Qué hacer a tiempo (sin entrar en el modo “hacer por hacer”)

Uno de los puntos más importantes del enfoque de Montserrat Guerra es evitar la respuesta impulsiva de llenar la agenda de actividades de forma frenética sin entender qué se está buscando realmente. Ese impulso puede aliviar momentáneamente, pero si no hay dirección, puede acabar aumentando el cansancio y la frustración.

Una pauta práctica: “analizar + elegir acciones con sentido”

  • 1) Entender el origen: ¿qué cambio lo activó? ¿desde cuándo? ¿qué parte de la vida está más afectada?
  • 2) Priorizar beneficios a corto y medio plazo: retomar aficiones, clases (por ejemplo yoga) o actividades que motiven de verdad, porque facilitan conexiones naturales con personas con intereses compartidos.
  • 3) Salir con medida de la zona de confort: “innovar”, abrir pequeñas aventuras y aprendizajes, sin exigirse resultados inmediatos.

Cuándo pedir ayuda

Si el malestar se mantiene, si aparecen síntomas de ansiedad o ánimo bajo, o si el aislamiento empieza a “mandar” sobre la vida diaria, lo más recomendable es acudir cuanto antes a un profesional. En palabras de Montserrat Guerra: “Un psicólogo es quien mejor puede acompañarte en el camino y reducir ciertos pensamientos asociados a este sentimiento para que no se agraven los síntomas”.

Si te sientes identificada/o: no es “debilidad” ni “drama”. A veces es un periodo de ajuste que, con apoyo y decisiones pequeñas pero bien dirigidas, se puede revertir antes de que se cronifique.

Si quieres leer el artículo completo: ver artículo en HOLA.com sobre soledad transitoria .
Y aquí tienes el otro enlace a otro artículo de Montserrat Guerra también en Hola.com sobre toma de decisiones: leer otro artículo en HOLA.com sobre toma de decisiones .


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